
Al preguntarle hasta que hora se quedaría me contestó que hasta las 6 de la tarde. A mi me pareció super extraño y le pregunté ¿Qué pasa tienes trabajo atrasado? Ella me dijo no. Entonces, ¿porqué? Y con tono de resignación me dijo que tenía que trabajar 48 horas a la semana.

Entonces pensé para mi mismo, ¿Será que su jefe sabe lo que está causando en esta trabajadora? Supongo que no, es más así lo supiera no le interesaría, porque él es el jefe y ella tiene que hacer lo que él dice. Es así, que mirando otras oficinas, otras personas, me di cuenta que mi amiga no era la única. Habían muchas otras personas que estaban en la misma situación, sentadas frente a su computador, buscando música, chateando con sus amigos, o revisando su face, ¡y de trabajo! nada.
A veces los empresarios, no se dan cuenta que más importante es mantener a sus trabajadores contentos y motivados antes que obligarlos a cumplir horarios ridículos, que lo único que logran es desmotivar al personal y causar sobre costos a la empresa. Pues una persona en la oficina, sin producir nada, está gastando luz, agua, teléfono, internet, servicios de limpieza, entre otras muchas cosas y no está produciendo ni un centavo.
¿En que están pensando esos gerentes? Deberían despedirlos por idiotas. 48 horas ¡Qué ridículos! Y después se paran quejando que sus costos son altos, que sus gastos son excesivos, que no les alcanza la plata.
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