Hace mucho leí en algún lado algo sobre nuestra zona de confort, esto es algo así como el lugar en donde nos sentimos mejor y deseamos quedarnos allí el mayor tiempo posible. Creo que sería algo así como colocarnos una pantuflas super suavecitas y estar tranquilo en casa comiendo pizza y mirando tele o escoger colocarnos nuestros zapatos de vestir o zapatos de taco (para las chicas) y estar andando y corriendo todo el día resolviendo problemas en la oficina.
Todos sabemos que para dar una buena prueba debemos de estudiar antes y además asistir a todas las clases del curso, también debemos de tomar anotaciones y leer el material que se nos proporciona, pero justamente eso es lo que no hacemos, ¿porqué? Simple, por que no nos gusta salir de nuestra zona de confort, la zona de confort es aquella que nos hace sentir bien y que no implica pensar más, o tomar alguna decisión incómoda, más o menos como nuestras pantuflas y pizza mientras miramos tele.
Pero si tienes un resorte haz la prueba, apriétalo hasta el límite y luego suéltalo, verás que salta de inmediato pues se niega a aceptar la forma que nosotros queremos darle. No se acostumbra a su zona de confort.
Llegó la hora de preguntar, ¿somos ranas o resortes? No nos movemos de donde estamos por simple comodidad o nos negamos a aceptar lo que los otros quieren imponernos y reaccionamos hacia un nuevo cambio y la mejora de nuestras vidas.
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