La construcción de nuestro bienestar y el de los que queremos, empieza por el más grave de todos los problemas que podemos tener "El mal manejo de nuestros Dinero".
Cuando utilizamos el dinero que obtenemos fruto de nuestro trabajo, muchas veces no lo hacemos con el suficiente cuidado y empezamos a gastar más de lo que realmente tenemos y podemos. Recuerdo cuando de pequeño vivía con mi familia en "Huarica" un pequeño pueblo en algún lugar de Cerro de Pasco, vivíamos junto con las familias de otros médicos, cuyos hijos también compartían con nosotros nuestros juegos y aventuras.
Es aquí en donde recibí como regalo mi primera bicicleta. Era de color rojo oscuro, con rueditas de apoyo, no bien la vi quedé absolutamente emocionado y me subí en ella comenzando a pedalear, todo iba bien hasta que decidí que quería bajar la "rampa", la misma que separaba la residencia de los médicos del edificio del hospital.
Se parecía mucho a las rampas que podemos encontrar hoy en los edificios de estacionamiento, es así que decidí iniciar mi aventura y montado en mi bicicleta nueva tomé camino hacia aquella rampa, pedalee un poco y lo demás lo hizo la gravedad. La bicicleta inició su viaje cada vez más rápido, y claro no habría habido ningún problema si es que la rampa fuese recta, pero no lo era, tenía una curva hacia la derecha. Aquí es donde comenzó mi problema, pues tenía que bajar la velocidad de la bicicleta para poder dar la vuelta, como recordarán tenía rueditas y esto impedía que un ciclista principiante como yo en ese momento,pudiera inclinar la bicicleta para dar la vuelta.
No tuve mejor idea que frenar, claro no tendría porque ser un problema, siempre y cuando lo hubiera hecho con los frenos posteriores, como dije, falta de experiencia, frené casi en seco con los frenos delanteros y la bicicleta se volteó hacia la izquierda lanzándome fuera de la rampa hacia el jardín (uuuuffff), felizmente toda esa aventura, terminó solo con algunos raspones en las manos y rodillas.
Bueno y que hice después de esto, practicar y practicar, y nunca más utilizar los frenos delanteros. Después de algunos días ya podía bajar la rampa sin tener que aterrizar en el jardín lateral.
Es lo mismo que nos ocurre cuando comenzamos a manejar por primera vez nuestra tarjeta de crédito, nos sentimos muy bien con nuestro "juguete nuevo" pero nos olvidamos de que nos es un juguete. La debemos de manejar con cuidado y practicar muchas veces y poco a poco para ir aprendiendo las mejores maneras de usarla y sacarle el máximo partido.
Si quieres aprender como manejar tu tarjeta o quieres sacar una por primera vez, no lo olvides siempre debemos de ir despacio y con cuidado, evitando usar el freno delantero.
Sigamos adelante.
Augusto Peralta Aguilar.
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martes, 3 de noviembre de 2015
sábado, 25 de julio de 2015
Para tomar mejores Fotos
Como ya estamos acostumbrados, cuando eramos pequeños nuestros padres hacian cosas que nosotros no terminábamos de entender muy bien. Cuando les preguntábamos nos decían cosas como: es por tu bien, es para que las cosas salgan mejor, porque soy tu papá y otras tantas razones que para nosotros eran totalmente incomprensibles.
Recuerdo una vez, tenía más o menos 10 años, cuando encontré a mi papá tomándole fotos a una foto. Me quedé parado a su lado mirando, y no conseguía entender el porque estaba haciendo lo que hacía. Tomárle fotos a una foto que había sido impresa, que sentido podría tener eso. Momentos después le pregunté ¿porque le tomas fotos a una foto? Su respuesta no se hizo esperar, para poder tener el negativo y sacar las copias que yo desee.
En aquellos días eso tenía sentido, pues las cámaras utilizaban rollos de película y estos se debían de mandar desarrollar en una casa fotográfica y recién después de esto se podían ver los resultados de todas las fotos que habíamos tomado. Todo este proceso demoraba varios días, pues como el rollo con mayor cantidad de vistas llegaba solamente hasta 36, cuidábamos mucho cada foto que tomábamos.
El utilizar una tarjeta de crédito era algo similar, no existían los terminales P.O.S., no se podían hacer transacciones en línea, ni tampoco podíamos levantar el teléfono y hacer un pedido para que nos lo trajeran a casa. Desde aquellos días hasta lo que podemos vivir hoy, han pasado muchas cosas y muchas otras han cambiado. Hoy es más fácil gastar dinero que se tiene y el que no se tiene.
Esta lucha permanente entre los administradores de las tarjetas de crédito y los usuarios de las mismas, muchas veces acaban mal para los usuarios y resulta muy difícil el corregir este problema y lo peoro de todo los bancos no hacen mucho por ayudarnos excepto reestructurar nuestra deuda, Cuando lo que realmente necesitamos es que nos enseñen a utilizar nuestras tarjetas.
Para poder aprender el manejo y como sacarle provecho a tu tarjeta de crédito escribí el libro "Amo a mi tarjeta de crédito" en él podrás encontrar de manera fácil y divertida muchas situaciones comunes entre las personas y la manera fácil de resolverlas.
Recuerdo una vez, tenía más o menos 10 años, cuando encontré a mi papá tomándole fotos a una foto. Me quedé parado a su lado mirando, y no conseguía entender el porque estaba haciendo lo que hacía. Tomárle fotos a una foto que había sido impresa, que sentido podría tener eso. Momentos después le pregunté ¿porque le tomas fotos a una foto? Su respuesta no se hizo esperar, para poder tener el negativo y sacar las copias que yo desee.
En aquellos días eso tenía sentido, pues las cámaras utilizaban rollos de película y estos se debían de mandar desarrollar en una casa fotográfica y recién después de esto se podían ver los resultados de todas las fotos que habíamos tomado. Todo este proceso demoraba varios días, pues como el rollo con mayor cantidad de vistas llegaba solamente hasta 36, cuidábamos mucho cada foto que tomábamos.
El utilizar una tarjeta de crédito era algo similar, no existían los terminales P.O.S., no se podían hacer transacciones en línea, ni tampoco podíamos levantar el teléfono y hacer un pedido para que nos lo trajeran a casa. Desde aquellos días hasta lo que podemos vivir hoy, han pasado muchas cosas y muchas otras han cambiado. Hoy es más fácil gastar dinero que se tiene y el que no se tiene.
Esta lucha permanente entre los administradores de las tarjetas de crédito y los usuarios de las mismas, muchas veces acaban mal para los usuarios y resulta muy difícil el corregir este problema y lo peoro de todo los bancos no hacen mucho por ayudarnos excepto reestructurar nuestra deuda, Cuando lo que realmente necesitamos es que nos enseñen a utilizar nuestras tarjetas.
Para poder aprender el manejo y como sacarle provecho a tu tarjeta de crédito escribí el libro "Amo a mi tarjeta de crédito" en él podrás encontrar de manera fácil y divertida muchas situaciones comunes entre las personas y la manera fácil de resolverlas.
domingo, 12 de julio de 2015
Amo a mi tarjeta de crédito
Cuando estaba en la universidad la conocí y desde ese momento no la dejé nunca, más a pesar de todo lo que se pueda decir de ella, bueno o malo, finalmente caemos en la conclusión de que es necesaria si es que deseamos conseguir ciertas cosas en menor tiempo, pero como la usamos es lo que hace la diferencia.
Hace un mes retiré varios volúmenes empastados en acabados a full color, 166 páginas impresas y el resultado de varios meses de idas y venidas desde la editorial, además de un año escribiéndolo. Una sensación interesante es la que te invade cuando ves que por fin obtienes un resultado frente a todos los esfuerzos que tuviste que hacer y que alguien más puede ver estos resultados.
"Amo a mi tarjeta de crédito" es una obra que nació a partir de una idea que tuve hace mucho, y todo porque no podía explicarme la razón por la que tantas personas que tenían una tarjeta de crédito hablaban mal de ella o de los bancos. Entonces como hacer que las cosas cambiaran de sentido y explicar la manera de que nuestra tarjeta jugara a nuestro favor.
Cada vez que hacemos algo, siempre tratamos de que juegue a nuestro favor, pero les tengo una noticia, no solo somos nosotros también son los bancos los que quieren sacar ventaja. Entonces, como convertir el juego que favorece a los bancos, en un juego que nos favorezca a nosotros. A decir verdad esto no es imposible, y podemos además hacer que el banco nos de premios y nos pague por utilizar la tarjeta.
En muchos casos hemos conseguido una tarjeta de crédito porque los bancos nos la ofrecieron e hicieron de todo para que la aceptemos, pero las cosas no deben de quedar allí, pues muchas personas simplemente tienen una tarjeta pero no la usan porque dicen que es mala o que no saben utilizarla, y justamente es aquí en donde entra mi libro, en él podremos encontrar muchas maneras de utilizar nuestras tarjetas de crédito y ganarle al banco.
Podremos aprender a como leer nuestro estado de cuenta, de que manera conseguir tasas de interés más bajas o como hacer para ir al cine hoy y pagarlo el mes que viene sin ningún tipo de interés. Y lo más importante aprenderemos a evaluar a los bancos antes de aceptar alguna de sus tarjetas.
Recuerda ya no existe la letra pequeña en el contrato, todo está claro y es fácil de entender, solo debemos de saber cuales son las respuestas que estamos buscando. En mi libro "Amo a mi TARJETA de CRÉDITO" podrás encontrar muchas respuestas.
Un fuerte abrazo y sigamos adelante.
Augusto.
Hace un mes retiré varios volúmenes empastados en acabados a full color, 166 páginas impresas y el resultado de varios meses de idas y venidas desde la editorial, además de un año escribiéndolo. Una sensación interesante es la que te invade cuando ves que por fin obtienes un resultado frente a todos los esfuerzos que tuviste que hacer y que alguien más puede ver estos resultados.
"Amo a mi tarjeta de crédito" es una obra que nació a partir de una idea que tuve hace mucho, y todo porque no podía explicarme la razón por la que tantas personas que tenían una tarjeta de crédito hablaban mal de ella o de los bancos. Entonces como hacer que las cosas cambiaran de sentido y explicar la manera de que nuestra tarjeta jugara a nuestro favor.
Cada vez que hacemos algo, siempre tratamos de que juegue a nuestro favor, pero les tengo una noticia, no solo somos nosotros también son los bancos los que quieren sacar ventaja. Entonces, como convertir el juego que favorece a los bancos, en un juego que nos favorezca a nosotros. A decir verdad esto no es imposible, y podemos además hacer que el banco nos de premios y nos pague por utilizar la tarjeta.
En muchos casos hemos conseguido una tarjeta de crédito porque los bancos nos la ofrecieron e hicieron de todo para que la aceptemos, pero las cosas no deben de quedar allí, pues muchas personas simplemente tienen una tarjeta pero no la usan porque dicen que es mala o que no saben utilizarla, y justamente es aquí en donde entra mi libro, en él podremos encontrar muchas maneras de utilizar nuestras tarjetas de crédito y ganarle al banco.
Podremos aprender a como leer nuestro estado de cuenta, de que manera conseguir tasas de interés más bajas o como hacer para ir al cine hoy y pagarlo el mes que viene sin ningún tipo de interés. Y lo más importante aprenderemos a evaluar a los bancos antes de aceptar alguna de sus tarjetas.
Recuerda ya no existe la letra pequeña en el contrato, todo está claro y es fácil de entender, solo debemos de saber cuales son las respuestas que estamos buscando. En mi libro "Amo a mi TARJETA de CRÉDITO" podrás encontrar muchas respuestas.
Un fuerte abrazo y sigamos adelante.
Augusto.
sábado, 23 de mayo de 2015
Azul o Amarillo
Todo es bueno cuando se trata de mejorar, pero a veces creo que las personas exageran un poco. Ya tiene varias semanas de iniciada la obra y con esto se ha visto alterado de manera importante todo el tráfico, pero eso no lo es todo.
Si es que vamos una cuadra más abajo del famoso by pass de la Av. Arequipa, nos encontraremos con otro problema todavía peor. En el Ovalo Jorge Chávez podremos observar que se han instalado cerca de 13 semáforos nuevecitos de última generación, pero lo más gracioso es que ya tienen all más de dos meses y todavía no funciona ninguno de ellos.
Esto quiere decir que a parte del gran congestionamiento causado por el famoso by pass se tiene que luchar con el embotellamiento del Ovalo una cuadra más abajo. Se que dirán que Castañeda está haciendo obra y que todo es para que Lima mejore. Pero mi pregunta es a parte de los dos años que hipotéticamente demorará esa obra ¿los semáforos también estarán dos años apagados?
Nade se ha detenido a contar cuantas horas hombre se pierde en cada uno de estos monumentales atascos. Sin ir muy lejos hace dos días, estaba en la primera cuadra de Guzmán Blanco y al acercarme al cobrador de un micro le dije "Cincuenta hasta el Circulo Militar" y él muy seguro de si me dijo, "Hasta el Círculo es un sol" y se subió al estribo y el bus arrancó.
Yo comencé a caminar por la Av. Salaverry y el ómnibus a mi lado, seguía caminando y avanzando y el ómnibus se demoraba más que yo, transcurridos más o menos 20 minutos llegue a pie hasta el Circulo Militar y el ómnibus aún no llegaba.
Si hubiera aceptado los cincuenta céntimos que le ofrecí se los habría ganado fácil, pero no quiso y por el afán de ganar toda la torta se quedó sin nada. Creo que es de esta manera que actúa nuestro actual Alcalde. Malogra vías, interrumpe calles, modifica rutas, encarece el transporte y no brinda ninguna alternativa para mejorar las cosas. Al comienzo criticaba a Villarán, ahora ¿a quien le echará la culpa?
Si es que vamos una cuadra más abajo del famoso by pass de la Av. Arequipa, nos encontraremos con otro problema todavía peor. En el Ovalo Jorge Chávez podremos observar que se han instalado cerca de 13 semáforos nuevecitos de última generación, pero lo más gracioso es que ya tienen all más de dos meses y todavía no funciona ninguno de ellos.
Esto quiere decir que a parte del gran congestionamiento causado por el famoso by pass se tiene que luchar con el embotellamiento del Ovalo una cuadra más abajo. Se que dirán que Castañeda está haciendo obra y que todo es para que Lima mejore. Pero mi pregunta es a parte de los dos años que hipotéticamente demorará esa obra ¿los semáforos también estarán dos años apagados?
Nade se ha detenido a contar cuantas horas hombre se pierde en cada uno de estos monumentales atascos. Sin ir muy lejos hace dos días, estaba en la primera cuadra de Guzmán Blanco y al acercarme al cobrador de un micro le dije "Cincuenta hasta el Circulo Militar" y él muy seguro de si me dijo, "Hasta el Círculo es un sol" y se subió al estribo y el bus arrancó.
Yo comencé a caminar por la Av. Salaverry y el ómnibus a mi lado, seguía caminando y avanzando y el ómnibus se demoraba más que yo, transcurridos más o menos 20 minutos llegue a pie hasta el Circulo Militar y el ómnibus aún no llegaba.
Si hubiera aceptado los cincuenta céntimos que le ofrecí se los habría ganado fácil, pero no quiso y por el afán de ganar toda la torta se quedó sin nada. Creo que es de esta manera que actúa nuestro actual Alcalde. Malogra vías, interrumpe calles, modifica rutas, encarece el transporte y no brinda ninguna alternativa para mejorar las cosas. Al comienzo criticaba a Villarán, ahora ¿a quien le echará la culpa?
lunes, 13 de abril de 2015
Monopolio Azul
Ya hace un buen
tiempo que todo esto comenzó, primero con la excusa de aligerar el tránsito en
la avenida Arequipa y Garcilaso de la Vega (Wilson), después con el cuento de
que era la primera parte de un gran proyecto de reorganización del tránsito en
Lima. Pero sea como fuere, lo lamentable es que hasta el día de hoy sigue
siendo un problema y no la gran solución que Villarán pretendía.
Hoy el tránsito en
la avenida Arequipa es tan caótico como lo era antes del magnífico corredor
azul. Sólo que ahora en lugar de las combis asesinas tenemos un enjambre de
taxistas y colectiveros igualmente desquiciados y problemáticos que lo único
que hacen es sobrecargar el tránsito. Antes una combi podía llevar hasta 40 personas hoy para llevar la misma cantidad
de pasajeros se necesitan 10 de esos colectivos piratas, resultado, mayor
congestión.
Las cosas han
cambiado, tal y como quería Villarán. Pero la cuestión es que han cambiado pero
no para mejor. Las calles aledañas se han convertido en un panal de abejas
motorizado con una afluencia de vehículos muy por encima del número que
realmente pueden soportar. Las horas perdidas para poder llegar a nuestros
destinos se cuentan por cientos. Y esto lo único que ha logrado es que la
informalidad en el transporte se apodere de las calles y los conductores de
combis piratas tengan hoy mejores ingresos y menores rutas que en cualquier
otro momento. Es decir todos ganan menos los pasajeros.
Podríamos dar un
pequeño ejemplo del caos reinante en nuestra querida Lima, ahora con un nuevo y
flamante alcalde que la verdad me parece tan inútil como su antecesora. Un
viaje entre la cuadra 4 de la Av. Arequipa y Garcilaso de la Vega con Quilca,
antes tomaba 25 minutos como máximo entre ida y vuelta y me costaba dos soles,
hace unos días me costó S/.2,40 y me demoró una hora y media. Todo esto porqué,
pues muy simple, porque hoy existe un monopolio de rutas.
Exacto, monopolio y
como todos sabemos el monopolio es la manera menos efectiva y más nociva que
tiene el mercado para atender las necesidades de los consumidores. Antes para
desplazarme entre la avenida Bolivar en Pueblo
Libre y la avenida Ayacucho en Surco tomaba un solo carro y pagaba dos soles,
claro me demoraba más o menos una hora o una hora y veinte minutos. El día de
hoy debo de tomar tres carros y entre bajadas, esperas y subidas me demoro dos
horas y media y gasto tres soles.
Todo esto es
realmente extraordinario, Villarán consiguió hacer los que nadie había hecho
antes, dejar a Lima peor de lo que la encontró, pero eso no es todo ahora su
sucesor, Castañeda, no solo no está arreglando el desastre, lo está agrandando,
no a tenido mejor idea que bloquear las cuatro primeras cuadras de la avenida
Arequipa en ambos sentidos, lo mismo que Garcilaso de la Vega hasta la Av. 9 de
Diciembre. ¿Hasta cuándo seguirá esto?
jueves, 31 de julio de 2014
Tengo amante ¿Y tú, también?..... 2da. parte.
... pensando despacio en todo lo ocurrido y
cómo fue tomando cuenta de mi vida, fui percatándome que el control de este
enamoramiento, se me escapó de las manos, en el momento que decidí comenzar a
tener muchos compromisos mensuales con ella, más allá de lo que podía
efectivamente pagar.
En realidad, esto es justamente lo que hace que
los bancos se mantengan vivos y con grandes ganancias. Y los amantes de las
tarjetas de crédito cada vez con más problemas para poder pagar las cuentas
cada fin de mes.
Trataré de explicar cuál fue mi comportamiento
con ella, a decir verdad, mi relación con ella era cada vez más y más
importante para mí. Al comienzo y aunque me duela decirlo, comencé a llevarla a
pasear por todos los lugares a donde iba, sólo para mostrarla a los amigos y a
las demás personas, pues con esto pretendía que aquellos que me veían tuvieran
un buen concepto de mí, y además supieran que era una persona “digna de
crédito”, aunque a fin de mes la soga de las deudas se apretaba cada vez
más alrededor de mi cuello.
Las cosas fueron funcionando así durante
algunos meses y siempre iba pagando un poquito de la deuda (el monto mínimo) y
me quedaba con el principal como deuda pendiente en la cuenta de la tarjeta.
Recuerdo muy bien cómo fue que comencé a caer en este abrazo del que me costó
mucho el poder liberarme.
La primera compra que hice con esta tarjeta fue
un pequeño regalo para quien el la época era mi enamorada, nada importante y en
realidad era barato, pero las cosas no quedaron allí pues también compré un
regalito para mí.
Por supuesto a fin de mes llegó mi estado de
cuenta y en él se podía ver mi nombre y dirección así como el monto de mi deuda
hasta la fecha. Pero había un pequeño detalle que no pudo pasar desapercibido.
Este detalle me llamó realmente mucho la atención y opté por tomarlo en cuenta
y
hacerle caso, pues me permitía pagar mucho
menos que lo que en realidad estaba debiendo, se llamaba monto mínimo.
¿Y cómo fue posible esa magia? Muy sencillo, el banco
me había hecho el favor y se había tomado la molestia de dividir
mi cuenta entre 36 y sólo me estaba cobrando la parte correspondiente a
un treinta y seisavo del total. ¡Qué maravilla! El banco estaba extendiendo mi
plazo para pagarle.
Por supuesto pagué la cantidad que decía monto
mínimo porque era más fácil y más barato, lo demás podía pagarlo
después. Para el mes siguiente seguí utilizándola, me compré una camisa, una
bonita corbata, un terno realmente bueno, pues aproveché estaba en oferta y lo
podía pagar al crédito sin intereses. Por supuesto, no desperdicié la
oportunidad y me fui a divertir en una peña en Barranco, aquí también consumí y
lo pagué todo con American Express.
A fines de mes llegó nuevamente mi cuenta y
otra vez el banco se había preocupado para hacerme la vida más fácil,
nuevamente dividió mi deuda en 36 partes y colocó bajo el concepto de “monto
mínimo” una pequeña cantidad que debía de pagar. Los señores del banco
siempre son tan amables, preocupándose por sus clientes.
Los meses transcurrieron y yo seguía
utilizándola, hasta que llegué a utilizar la línea de crédito por completo. Fue
entonces que no puede seguir comprando nada más y sólo podía pagar los montos
mínimos.
Al darse cuenta de esto, y cómo siempre
pensando en los clientes, los señores del banco amablemente me ofrecieron
comprarme la deuda de mi Amante AMEX con otra Amiga llamada VISA,
pero eso no era todo, por si fuera poco me ofrecían darme una línea 40%
superior a la línea que ya tenía. Por supuesto, acepté encantado. Eso dejaría
mi adorada American Express completamente limpia y además tendría mayor línea
de crédito...
miércoles, 23 de julio de 2014
Tarjeta de Crédito
Siempre que vayamos a utilizar nuestra tarjeta de crédito o si aún no la tenemos y pensamos solicitar alguna debemos de tener en cuenta ciertas cosas:
- La tarjeta de crédito no es dinero en efectivo, por el contrario es la opción que me da el banco para poder endeudarme.
- La linea de crédito de la tarjeta no es lo que puedo gastar, esta linea es simplemente el total que el banco me permite endeudarme, lo que no quiere decir que necesariamente podré pagarlo.
- Toda tajeta de crédito tiene varias tasas de interés y cada una de ellas depende de que es lo que haga con mi tarjeta. Puedo hacer compras, en revolvente o en cuotas, puedo disponer de efectivo, puedo pedir una linea paralela, puedo solicitar un exceso de linea temporal entre muchas otras cosas y cada una de estas tiene una tasa de interés diferente.
- Si es que hago disposición de efectivo desde un cajero, debo de tener en cuenta que este no es mi dinero, el banco me lo está prestando y muy caro. El banco ya me cobró una tarífa, sólo por haberme dado la opción de sacar el dinero.
- Los intereses de cada disposición de efectivo el banco los comienza a cobrar desde el mismo día que disponemos de él, es la tasa de interés más alta de todas.
- Cuando compramos tenemos la opsión de pagar hasta en 45 días sin intereses.
- Cada vez que nos llega nuestro estado de cuenta a la casa, el banco ya nos cobró por haberla enviado. El monto varía, dependiendo de la tarjeta y del banco.
- Debemos de tener cuidado de pagar la totalidad de nuestra deuda cada fin de mes, para no pagar intereses.
- Cuando el monto de la compra sea demasiado alto, podremos comprar en cuotas, pero nunca más allá de 3 o 4.
- Nunca comprar comida y pagarla en cuotas con mi tarjeta de crédito.
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