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martes, 25 de junio de 2013

¿Sabemos la diferencia?

Posiblemente nuestras conversaciones incluyan temas sobre el dinero y la manera en que lo gastamos. Pero pocas veces nos ponemos a pensar sobre la manera en que lo administramos.

Ya muchos han tratado sobre este tema. Tal vez hemos leído a "El Hombre más Rico de Babilonia" o "Padre Rico Padre Pobre" o "Generando Riqueza cualquiera sea su Ingreso" o "Piense y Hágase Rico" entre otros libros, y nos hemos dado cuenta que han tratado el tema de manera extensa y bastante clara en algunos casos, pero al parecer, no somos capaces de aprender a lidiar con el dinero.
Hemos aprendido a caminar, a hablar, a manejar bicicleta, a leer y escribir y muchos de nosotros lo hacemos realmente bien pero al parecer no hemos aprendido aún la lección sobre el dinero.

El hablar de dinero, por lo menos cuando yo era niño, era un tema por demás peliagudo, todo el mundo se ponía serio y hablaban con gran circunspección pero al final hablaban de cosas diferentes a pesar que todos pensaban que hablaban de lo mismo "dinero".

En realidad el dinero es lo que nosotros queremos que sea. Hace poco terminé de leer "Marketing de Boca en Boca" de Emanuel Rosen y me di con una sorpresa. Las personas tienen la tendencia natural al chisme. Este puede referirse a alguien o algo, en el caso que me ocupa sería un algo.

Ese algo puede ser muy positivo y realmente bueno o puede estar marcado por la"santa inquisición", al final cada persona tiene un concepto diferente cuando habla de dinero, para algunos puede ser el poder de viajar y comprar todo aquello que desean, para otros puede ser algo muy escaso, tan escaso como los "hombres buenos", otros tal vez lo vean como algo muy malo de lo cual hay que alejarse y quien sabe cuantas otras cosas más.

Pero lo lamentable de todo esto es que no sólo lo pensamos, también se lo enseñamos a nuestros hijos, dando inicio a una cadena sin fin de personas a las que no les gusta el dinero.

Hace algunos meses dicté un Seminario sobre "Finanzas Personales" y me dí cuenta que si bien todos tenemos palabras para hablar sobre el dinero, pero al hacerlo nos referimos a él de mil maneras diferentes.

La deuda buena y la deuda mala, ¿hay alguna diferencia? ¡Claro que la hay! Lo que ocurre en la cabeza de la mayoría de nosotros al hablar de deuda, es que nuestro pensamiento automáticamente activa el swich y "apaga la luz". Pues deuda quiere decir que debo y si debo estoy en problemas, punto.

Pero la deuda buena es necesaria si queremos llegar al final de nuestra carrera hacia la libertad financiera. Como dice Rennie Gabriel

... no toda deuda es mala. Si alguien deposita dinero en el banco, le está prestando dinero al banco. El banco toma dinero prestado, para realizar un préstamos a quien lo necesite. El banco está utilizando la deuda buena. Ellos han tomado el dinero a una tasa para hacer luego un préstamos a una tasa más alta (margen).

Con esto vemos que el banco no toma dinero para adquirir bienes, lo toma para generar más dinero. Es por esto que se llama deuda buena.
¿Cuantos de nosotros sabiamos esto? y si lo sabíamos ¿Lo pusimos en práctica alguna vez?


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