Ya hace un buen
tiempo que todo esto comenzó, primero con la excusa de aligerar el tránsito en
la avenida Arequipa y Garcilaso de la Vega (Wilson), después con el cuento de
que era la primera parte de un gran proyecto de reorganización del tránsito en
Lima. Pero sea como fuere, lo lamentable es que hasta el día de hoy sigue
siendo un problema y no la gran solución que Villarán pretendía.
Hoy el tránsito en
la avenida Arequipa es tan caótico como lo era antes del magnífico corredor
azul. Sólo que ahora en lugar de las combis asesinas tenemos un enjambre de
taxistas y colectiveros igualmente desquiciados y problemáticos que lo único
que hacen es sobrecargar el tránsito. Antes una combi podía llevar hasta 40 personas hoy para llevar la misma cantidad
de pasajeros se necesitan 10 de esos colectivos piratas, resultado, mayor
congestión.
Las cosas han
cambiado, tal y como quería Villarán. Pero la cuestión es que han cambiado pero
no para mejor. Las calles aledañas se han convertido en un panal de abejas
motorizado con una afluencia de vehículos muy por encima del número que
realmente pueden soportar. Las horas perdidas para poder llegar a nuestros
destinos se cuentan por cientos. Y esto lo único que ha logrado es que la
informalidad en el transporte se apodere de las calles y los conductores de
combis piratas tengan hoy mejores ingresos y menores rutas que en cualquier
otro momento. Es decir todos ganan menos los pasajeros.
Podríamos dar un
pequeño ejemplo del caos reinante en nuestra querida Lima, ahora con un nuevo y
flamante alcalde que la verdad me parece tan inútil como su antecesora. Un
viaje entre la cuadra 4 de la Av. Arequipa y Garcilaso de la Vega con Quilca,
antes tomaba 25 minutos como máximo entre ida y vuelta y me costaba dos soles,
hace unos días me costó S/.2,40 y me demoró una hora y media. Todo esto porqué,
pues muy simple, porque hoy existe un monopolio de rutas.
Exacto, monopolio y
como todos sabemos el monopolio es la manera menos efectiva y más nociva que
tiene el mercado para atender las necesidades de los consumidores. Antes para
desplazarme entre la avenida Bolivar en Pueblo
Libre y la avenida Ayacucho en Surco tomaba un solo carro y pagaba dos soles,
claro me demoraba más o menos una hora o una hora y veinte minutos. El día de
hoy debo de tomar tres carros y entre bajadas, esperas y subidas me demoro dos
horas y media y gasto tres soles.
Todo esto es
realmente extraordinario, Villarán consiguió hacer los que nadie había hecho
antes, dejar a Lima peor de lo que la encontró, pero eso no es todo ahora su
sucesor, Castañeda, no solo no está arreglando el desastre, lo está agrandando,
no a tenido mejor idea que bloquear las cuatro primeras cuadras de la avenida
Arequipa en ambos sentidos, lo mismo que Garcilaso de la Vega hasta la Av. 9 de
Diciembre. ¿Hasta cuándo seguirá esto?
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